Leía esta misma semana en Marketing News la publicación de ciertos datos obtenidos en Reino Unido a raíz de un estudio encaminado a detectar qué usuarios (y por qué) no se saltan los anuncios en los vídeos de YouTube. Esos datos indicaban que ciertos tipos de personas tienen más probabilidades de ver un anuncio hasta el final que otras. Se referían a personas con edades comprendidas entre los 25 y los 44 años, en las que observaban un 16% de mayor probabilidad que el resto. Más allá de las conclusiones estadísticas, me resultó llamativa la profundización en los motivos que llevan a estos usuarios a terminar de ver la publicidad en pre-roll. El humor, las celebrities y las animaciones innovadoras encabezan esa lista de razones cuyo éxito se antoja complicado ante la evidente tendencia de los usuarios a evitar la interrupción de su navegación. La contaminación de mensajes se ha disparado con el consumo multipantalla. Y aunque algunos creen ver en el impulso de la compra programática una oportunidad para revitalizar el valor de la publicidad convencional, disparando con mensajes certeros en tiempo real, lo cierto es que pocos “tics digitales” puede haber más extendidos que el de hacer click sobre el botón de “saltar anuncio”.

Como saltador de anuncios experimentado, os traigo en este post 3 de mis últimos “nulos” o intentos fallidos de salto. La verdad es que conmigo, el humor funciona. Y es que reconozco que a veces, derribar el listón puede ser divertido. Encontrar la solución en las propias barreras suele ser una práctica publicitaria saludable. Ser capaces de adivinar un manejo reversible de las situaciones, permite crear un efecto sorpresa al que pocas marcas (y usuarios) se resisten.

La campaña de Geico que viene a continuación es un ejemplo. Laureada con honores en la última edición de los Cannes Lions, propone al usuario una divertida puesta en escena que paraliza tanto a sus protagonistas, como al puntero de nuestro ratón-pistolero.

En el siguiente ejemplo, Medibank ha encontrado también una forma original de descifrar su mensaje tras la famosa cuenta atrás que esperamos con el gatillo del puntero cargado. Pero en este caso, ha incluido un componente interactivo que permite sumar cierto divertimiento a la forma de entregar la comunicación. Lejos de evitar el click, Medibank nos invita a hacer fuego con nuestro ratón más y más rápido, de manera que logra convertir su propuesta comercial en un juego al que tú le pones la velocidad.

Dejo para el final, mi preferido. Geico acertó con una creatividad de notoriedad extraordinaria, Medibank sumó interacción a su propuesta, pero en este ejemplo de Sony Entertainment Television, vemos la posibilidad de acercarnos al público añadiendo auténtico entretenimiento. Trasladar a la audiencia la experiencia de ser jurado es mucho más que un brillante mensaje. Es ofrecer un verdadero contenido editorial donde el espectador adquiere un rol ejecutivo no sólo en el proceso de comunicación, sino en el devenir del propio contenido, en este caso el conocido talent show “La Voz”. 

Seguro que vosotros también guardáis en la memoria algún “nulo” en vuestra carrera de saltadores. Si queréis compartirlo aquí, no dudéis en hacerlo.