Quinielas, listas cortas y finalmente un palmarés bien nutrido de grandes ideas. La última edición de los Cannes Lions bajó el telón el fin de semana pasado. Si te apetece explorar en busca de creatividad y casos de éxito, encontrarás un filón (por tiempo limitado) pinchando en este enlace. Repasando algunos de estos casos, tomé nota de un par de canciones que envolvían sendos videoclips. Así que lejos de confeccionar mi propia shortlist en este post, como era mi primera intención, se me ocurrió seguir tomando apuntes musicales y ofreceros una pequeña playlist con versiones de unas cuantas bandas sonoras identificadas.

Años atrás, la utilización de temas originales en la confección de los casos era habitual. Pero entonces su alcance era muy reducido y respondían a otros objetivos, casi siempre ligados a pulir credenciales de agencias. La progresiva normalización de los derechos de autor a tenor del crecimiento exponencial de su difusión, ha favorecido el uso cada vez más extendido de locuciones omnipresentes con fondos musicales de librería. La música en estos trabajos desempeña no obstante un papel crucial. Una buena elección nos ayudará a marcar el ritmo y el tono de la historia a desarrollar, y precipitará en buena medida los primeros síntomas de empatía de nuestra audiencia, sea un jurado de festival o público en general. Pero es solo un elemento más de los muchos a conjugar.

Las ideas siempre pueden ser mejores, incluso después de haber sido ejecutadas. El famoso “case study” es a las ideas, lo que el photoshop a las imágenes. Llegados a esta sesión de “retoque”, se hace imprescindible volver a crear sobre la base de ingredientes de primera calidad: una acertada definición del contexto, el reto de la marca, la relevancia de los insights y su volcado estratégico, la excelencia de la idea y su cosecha de resultados. Que sepamos armonizarlos en una historia memorable, dependerá de nuestra creatividad y capacidad narrativa, de un buen conocimiento de las técnicas de producción y de una gestión eficiente de los recursos presupuestarios.Banner_casos

No es una tarea sencilla. Tan importante como tener una buena idea es saber contarla. Lo es en su origen, cuando solo habita en nuestra cabeza y necesitamos que los demás puedan visualizarla. Pero también a posteriori, cuando buscamos que el mensaje perdure desde la exaltación del talento y la eficacia. Los casos de éxito se han ganado ya una posición de privilegio en lo que hoy entendemos como marketing de contenidos. Tanto que se han convertido en un fin en lugar de una consecuencia, y su planificación está integrada en las tareas de preproducción de numerosos proyectos. De hecho, muchas veces son el proyecto.

Las marcas han encontrado en estas piezas audiovisuales un magnífico aporte para alimentar su propio ecosistema digital y tratar de sumar medios ganados. Las agencias, un formato excelente para continuar reforzando su creatividad y acomodarse en el discurso de soluciones “low cost”. Las productoras, una alternativa que tras el menos es nada, les permite seguir demostrando sus capacidades a la espera de tiempos mejores. A priori, todos ganan.

El enlace que he compartido con vosotros al inicio de este post es una magnífica oportunidad para disfrutar de numerosos ejemplos de este formato en auge. Si lo haces, podrás disfrutar entre muchos otros, del caso español “Hologramas por la libertad”. No recuerdo un caso local que haya obtenido en este festival mayor número de premios. Admito que siempre he pensado que las acciones de marketing con causa juegan con una moneda debajo de la balanza. Pero en este caso, poco importa. El palmarés nacional puede presumir de una brillante idea y un convincente caso de éxito (y viceversa). Enhorabuena para ellos y para todos los ganadores.

 

 

  • Crédito Foto: DeathtoStock