Todos llevamos dentro un seleccionador. Eso dicen siempre los tertulianos deportivos cuando discuten sobre la alineación y la táctica de turno. Algo parecido podría decirse si sometiéramos a debate la “applineación” de nuestro smartphone: todos llevamos dentro un director de contenidos.

El último Estudio Mobile 2015 publicado por la IAB, revela que un 46% de los españoles tenemos más de 20 aplicaciones en nuestros móviles. Si a ello sumamos que diariamente ya pasamos 3 horas y 23 minutos de media conectados a ellos, es razonable imaginar que la disposición de estas aplicaciones conforma una auténtica “parrilla de programación”, que aspira a ser tan inteligente como nuestros propios teléfonos proclaman ser. Porque en caso de sospecha, todas coincidirán en fabricar la misma coartada: el valor de su utilidad o funcionalidad. En ese juicio de valor, en entender qué podemos “sumar” al bienestar del usuario, radica la gran oportunidad de muchas marcas que sienten/tienen cosas que contar. Y nada mejor que una buena historia para entablar conversación con tantos y tantos “directores de contenidos”.

El hecho es que asumimos todos los roles posibles para dar vida a un canal audiovisual que lleva nuestro nombre. Un canal que no compite por audiencias millonarias sino por índices de satisfacción. Confeccionado íntegramente bajo demanda, interactivo y en el aire 24/7. Un lugar donde sólo caben las aplicaciones que nos gustan (entretenimiento, información, comunicación…), y que al fin y al cabo, es lo que nos define. Y es esa definición (datos, datos, datos…), actualizada al instante por nuestra vitalidad digital y tan completa que no cabría en el sueño de un audímetro, la que desencadena los nuevos modelos de negocio que apuntan con precisión (e innovación) a las necesidades e intereses de cada uno de nosotros. De ello y de otros muchos temas se habló hace unos días en #sngular810, un impactante evento donde los asistentes, a través de una aplicación móvil, pudimos decidir en tiempo real qué ponencias escuchar y durante cuánto tiempo. Así, predicando con el ejemplo, la cita sirvió para presentar a Sngular Group, denominación bajo la que cohabitarán varias compañías especializadas en innovación y tecnología aplicadas al mundo de la comunicación.

Evento de presentación de sngular en Kinépolis Madrid.

Evaristo Nogales, CEO de Walnuters, frente a la agenda interactiva de #sngular810.

Notoriedad, fidelización, canal de venta… las marcas podrán depositar en sus aplicaciones móviles todo tipo de expectativas. Pero si el formato no aporta un valor diferencial, ni siquiera llegará a estrenarse en nuestra “parrilla particular”. De ahí la importancia de generar ideas que conecten con ese nuevo usuario que consume, produce, comparte y dirige el contenido de “lo que se ve” en su pantalla más personal.

A veces, esas iniciativas tienen como prioridad estratégica ayudar a construir el compromiso social de la marca. Es el caso con el que cierro en esta ocasión. En Ecuador, gracias a la aplicación Talk to you later, Chevrolet se unió a la carrera de la seguridad con una brillante solución tecnológica. Una herramienta de prevención eficaz que, merced a un enfoque sorprendente, pone el foco lejos de quien conduce. Cualquier “director de contenidos” al volante, lo agradecerá…