En 1981 la MTV emitía su primer videoclip musical. El honor correspondía a la mítica “Video killed the radio star“. Dudo que The Buggles imaginara en ese momento que su relato sobre el ocaso de una estrella radiofónica, arrinconada tras el glamuroso boom de lo audiovisual, fuera en efecto el primer manifiesto de un nuevo reinado. Por aquel entonces, de la mano de Atari, los juegos y el vídeo ya se habían jurado amor eterno tras las pantallas de las primeras máquinas recreativas.

Que en 2015 un juego se dedique a contar historias que se digieran fuera de sus entrañas electrónicas, significa que el romance sigue más vivo que nunca. Fe de ello podría darnos EA Sports tras el lanzamiento de Madden NFL 16, la nueva entrega de su conocido videojuego de fútbol americano. La delirante parodia del cine de acción que acabas de ver (dale al play si no lo has hecho aún) es uno de los vídeos más vistos del momento, superando 10 millones de visualizaciones en Youtube en menos de un mes. Un sorprendente aliciente apto para todos los públicos (no sólo fans), protagonizado por el actor Dave Franco, ya todo un personaje de culto entre los habituales, y un puñado de jugadores profesionales de la NFL.

Players/Personajes de Madden NFL16 The Movie para su vídeo de lanzamiento.

Antonio Brown, Colin Kaepernick, Rob Gronkowski y Julio Jones, jugadores de la NFL con sus respectivas caracterizaciones.

Así que no. El vídeo no mató, ni matará nunca a ninguna estrella de los videojuegos, salvo antojo de la pura ficción. Lejos de algo parecido, el vídeo desnudo, despojado de cualquier adictivo software, es el mejor aliado para comunicar las novedades del sector. Un aliado que en los últimos tiempos se ha infiltrado descaradamente en las estrategias digitales de todos los fabricantes.

La utilización del video on line como herramienta de comunicación, se materializa en diferentes tipos de contenido a tenor de sus objetivos, que aplicados al sector de los videojuegos podríamos resumir de esta manera:

  1. Vídeos de marca. Los grandes títulos de videojuegos son auténticas marcas. Los fabricantes no tienen una “cara” reconocible para el consumidor. Su imagen la ponen sus juegos y muchos de los vídeos que se desarrollan tratan de construir una personalidad acorde a cada título. El objetivo es ayudar a construir y mantener el posicionamiento de la marca.
  2. Vídeos de producto. La fórmula de contenido comercial más tradicional, la más publicitaria de todas, donde prima poner el acento en incentivos de compra directos: el precio, una promoción, la fecha de salida al mercado o cualquier otra característica clave para impulsar la venta.
  3. Vídeos de experiencias. La  riqueza de alternativas digitales de distribución (bloggers, redes sociales, plataformas de video…) permite crear todo tipo de piezas donde mostrar al público las capacidades y calidades que puedes disfrutar con el juego. Desde entrevistas a eventos, pruebas, testimoniales y un largo etcétera. Muchos youtubers han engordado su lista de seguidores con este tipo de contenidos demostrativos.
  4. Vídeos de entretenimiento. Las grandes franquicias aprovechan su relevancia para generar contenidos alternativos al propio juego, con la finalidad de aportar valor añadido a todos sus seguidores y atraer nuevas audiencias. Sin abandonar su esencia, proponen al consumidor una fórmula de diversión complementaria que fortalece su relación con la marca o título.

Sin duda, a este último apartado pertenecería la ficción creada para Madden NFL 16, construida sobre el mismo pilar que sostiene la mayor fuerza del juego: acción total. EA Sports no es la primera vez que apuesta por crear contenidos de esta índole. Si no lo viste, el videoclip musical que preludiaba la pasada temporada no tiene desperdicio. Un poco de locura siempre es bien recibida. ¿Dije un poco…?