La industria del automóvil busca nuevos caladeros de talento. No es la única. A veces, la transformación digital sombrea carreras dispares entre los logros de la tecnología y la capacidad para poder ejecutarlos. En esa línea,  Jaguar y la banda británica Gorillaz acaban de anunciar una iniciativa sorprendente. ¿El objetivo? Contratar 1.000 nuevos empleados que demuestren su excelencia.

Gorillaz es considerada por muchos la banda virtual más exitosa del mundo. El experimento que en su día alumbraran Damon Albarn y Jamie Hewlett (Blur), se ha consolidado álbum a álbum. Hace sólo unos meses, coincidiendo con el estreno de su último disco, el grupo lanzaba una app basada en realidad aumentada. En el punto de mira, acercar su esencia virtual al mundo real de sus fans.

Gracias a esta aplicación podemos conocer “Gorillaz House”, el singular hogar de los cuatro personajes que componen la banda. Una visita cuyo mayor encanto es obviamente interactuar, compartir el espacio con sus integrantes. Una historia abierta a la experimentación, concebida para “refrescar” ese sentimiento de pertenencia que sustenta cualquier comunidad. Y una fórmula innovadora que redunda en la idea de construir el negocio de la música más allá de un buen repertorio de canciones. Quizá, más allá de la hoja de ruta habitual de algunas marcas, también haya espacio para explorar nuevas estrategias de comunicación.

Esos garajes, canteras de talento.

¿Cuántas buenas ideas pueden haber nacido al cobijo de un garaje? Cuando Jaguar Land Rover decidió colarse en el garaje de la “Gorillaz House” debió pensar algo parecido. Lo que parece claro es que, ante semejante plan de búsqueda de talento, identificar un contexto propicio no debe ser una tarea menos ambiciosa. ¿El universo virtual de Gorillaz?… por qué no. Frescura, creatividad, juventud, iniciativa, ambición, inspiración… magníficos ingredientes para empezar a presumir de curriculum. Más si cabe, cuando sumas la influencia de “alguien de la familia”. Noodle, la guitarrista femenina, ya era una de las embajadoras oficiales de la marca…

Con este proyecto, Jaguar Land Rover y Gorillaz han vuelto a unir sus fuerzas diseñando una “selección de personal” insólita. En realidad, el proceso se transforma en una aventura interactiva que discurre en el garaje de Gorillaz House. Los candidatos tendrán que enfrentarse a dos pruebas. La primera de ellas, salir airosos del montaje de un Jaguar I-Pace virtual, un modelo 100% eléctrico que verá la luz en 2018. En la segunda, deberán trabajar con el cifrado de varios códigos para demostrar sus aptitudes de programación.

Es evidente que la medida pretende conectar con jóvenes formados en software, sistemas y aplicaciones. Pero es también una innovadora apuesta de comunicación abierta a otros públicos. ¿Nos atreveríamos a poner en duda su carácter inspirador entre individuos que están consolidando su vocación? En el fondo, con la mirada puesta en el largo plazo, pensar en la importancia de los que vienen tiene tanto sentido como hacerlo en la que tienen los que ya están. Ocupar 1.000 vacantes con perfiles contrastados quizá sea un objetivo ambicioso para esta propuesta. Pero mientras, Jaguar ha confeccionado una experiencia que contribuirá a fortalecer su discurso de marca en el contexto de la tecnología de última generación.