Resulta que cuando peor visto está hablar de ella, más se empeñan algunos en presumir de la publicidad. En el reino de los contenidos, la creatividad de muchas acciones publicitarias merece su propia historia. ¿Quién va a preocuparse de interrumpir pudiendo entretener? Repasamos algunos casos recientes de publicidad… que se comparte.

La publicidad ha sido siempre un tema de conversación interesante. Lo acaba siendo cualquier actividad emparentada con la creatividad. Que muchas marcas apuesten por contar la historia de sus acciones publicitarias no es una casualidad.  Cuando la creatividad se aplica en construir una propuesta de valor, una experiencia singular o sencillamente, transformar lo cotidiano, la iniciativa puede ser una herramienta muy útil para animar el juego de complicidad con nuestros seguidores.

En muchos casos, esos famosos “case study” han dejado de ser un resumen preciso de lo que pasó para convertirse en el objeto mismo de lo que ha de pasar. Fiel reflejo de ello es la intención con que se abordan buena parte de los proyectos especiales que utilizan el medio exterior. Hablamos de ello en algún post anterior. Mientras el propio medio aumenta su zancada en pos de su digitalización y madura nuevos modelos de comercialización con costuras programáticas, su atractivo escenario callejero permanece abierto a historias de creatividad cuyo fin no es acumular impactos sobre los transeúntes, sino audiencias en “ventanas” digitales. Quién no recuerda el ya mítico caso de Turner presentando uno de sus canales televisivos con aquella insólita dramatización en la calle. Y tantos otros.

Juegos, desafíos, pura diversión… la publicidad y el medio exterior pueden encontrar mucho que contar cuando el enfoque creativo considera esa necesidad. Te invito a comprobarlo a través de estos cinco ejemplos recientes:

1. “Road Foodie”

Una carretera (muy) secundaria no parece la mejor ubicación para esperar retorno de una acción de publicidad exterior. Pero puede ser ideal para crear un relato con buena dosis de intriga. A partir de un cuidado making of, McDonalds construye esta curiosa pieza para destacar el potencial de su red de McAutos.

 

2. “Llamando a la normalidad”

Poner en valor los “infalibles” insights ayudará a entender sobre qué eje trabaja la creatividad de un proyecto. La relevancia del contexto se pone de manifiesto en esta producción para disuadir el miedo provocado por la amenaza terrorista en Bruselas.

 

3. “Sprint-Ad”

Hablar de retos atrapa a cualquier espectador. Si además la acción conlleva un desarrollo tecnológico innovador o requiere un montaje singular, tienes un buen principio en tus manos. La historia que nos cuenta Reebok dibuja un llamamiento a la acción y a la superación con una experiencia de marca cargada de recompensas.

 

4. “Te casas y te embarcas”

De la publicidad nos gusta lo inesperado. Su atrevimiento, su capacidad para descolocarnos. Sin efecto sorpresa no hay historia publicitaria que llegue a buen puerto. Skip. Estás muerto… Norwegian no ha tenido ningún reparo en exprimir esa capacidad al máximo. Lo que pasa en Las Vegas… llega a Noruega.

 

5. “Directores de OHHrquesta”

La publicidad también tiene su pequeño complejo de Peter Pan. Siempre tiene cerca una coartada para abandonar la seriedad. Tanto que puede mezclar en la misma coctelera música clásica, jóvenes y una empresa de telecomunicaciones. El resultado, una divertida interacción con el mobiliario urbano de Budapest y un eco extraordinario para la labor cultural de Telekom.