Lo difícil no es decir adiós a una leyenda. Lo difícil es serlo antes de haberte ido. La despedida de Kobe Bryant ha dejado sin consuelo a muchos aficionados de la NBA. Pero también deja el rastro de una estrategia con firma de marca: Bye Kobe, by Nike.

La verdad es que no. No sigo mucho la NBA. Las canastas imposibles de Curry, el eco de nuestros compatriotas y las fotos de los Nets de Brooklyn que comparte desde NY un muy querido seguidor de este foro. Poco más. Y entre ese poco, el final de otra leyenda: Kobe Bryant.

El tema que has podido escuchar abriendo este post es obra del reconocido músico de jazz Robert Glasper. No sé si Jazz y basket armonizan bien, pero así arrancaba hace unos meses el tributo a 20 años de carrera con el que Nike decía adiós a uno de los últimos mitos del baloncesto mundial. Un epílogo estratégico que culminaba hace apenas una semana con el sonado anticipo del #Mambaday.

Kobe se autoapodó “Black Mamba”, el nombre de un especie venenosa de serpiente, no por su peligro en las pista sino por el riesgo que sentía lejos de ella, por la necesidad de defender una familia que entonces, se desangraba tras los titulares de su escándalo con una joven. Este pasado 13 de abril, frente a Utah Jazz, mientras ilustres deportistas de la marca se unían a la celebración luciendo en sus respectivos eventos zapatillas especiales de color negro y dorado, Kobe brindaba por la eternidad anotando 60 monumentales puntos.

El homenaje de Nike es un brillante relato sobre una despedida. La historia que escriben los deportistas de élite, cocinada en la abundancia de victorias, suele construir también la estrategia de muchas marcas. Su éxito, sea cual sea la disciplina deportiva, es un catalizador de valores tan ejemplares como el tesón, el coraje, la ilusión, el trabajo en equipo, la superación… y por supuesto, el compromiso. El #Mambaday ha sido una demostración de esto último. Que Nike ponga en fila a todos sus mitos es una reverencia pública a quien tanto le dio. Una respuesta coral a un último episodio con trascendencia en las redes sociales, que incluía una aplicación móvil para que todos los fans pudieran personalizar su propio póster conmemorativo y una inolvidable pieza audiovisual firmada por esa “productora” denominada Nike Basketball.

El ruido en las redes sociales ha sido ensordecedor. Casi 3 millones de usos del hashtag #Mambaday, más de 45 millones de visionados de “The Conductor” y más de 400.000 descargas de pósters creados por los fans. Es cierto que en la emoción de una despedida hay muchos recodos donde sentirte parte de la misma historia. Pero en uno de ellos, también hay hueco para pasar por caja. Y es que no se marcha un “Grande” todos los días. El lanzamiento de la serie de zapatillas Kobe 11 “Mamba Day” ha arrasado en ventas, alcanzando cifras inigualables hasta la fecha.

Aplicación móvil para crear tu póster #Mambaday, una pieza más de la estrategia de Nike en su homenaje a Kobe Bryant.

 

Dicen que la vida del deportista, al final del camino, suele asomarse a un abismo de olvido. Hay quienes se ganan el derecho a bajar peldaño a peldaño ese precipicio. Y es probable que algunas marcas sepan encontrar razones para hacer de ese recorrido una crónica más que rentable. ¿A quién le sobra una leyenda en su historia?