Alpinismo, surf, snowboard, trail running… A ellos les gusta hablar de “deportes silenciosos”. Prácticas que no utilizan motores ni responden al estímulo de masas bulliciosas de aficionados. Su recompensa es otra, sentir la gloria tras el envite con la naturaleza. Hablamos de Patagonia, una marca de ropa y equipamiento deportivo dispuesta a defender su territorio: el planeta.

El usuario ha aprendido a “desactivar” la publicidad tradicional, al tiempo que hacía suya una nueva manera de vincularse con las marcas. Esa relación crece ahora a través de contenidos relevantes, oportunidades de interacción y espacio para la conversación. Definir el territorio de una marca es imprescindible para alcanzar la consideración de los usuarios. En la medida que logremos compartir valores esenciales, seremos capaces de construir una auténtica comunidad. ¿Te animas a hacer del planeta tu razón de ser?

Patagonia, activos y “activistas”.

La marca Patagonia surgió de una pequeña compañía que fabricaba útiles para los escaladores. Hoy es una empresa de alcance mundial, que ha hecho de su ADN aventurero su mejor combustible. Un espíritu que descansa sobre tres pilares bien definidos: crear mejores productos, desarrollar una cadena de producción sostenible e inspirar la movilización frente a la continua agresión al medio ambiente.

Sí, hasta el mismo Al Gore se hace eco de sus iniciativas. El pequeño documental que has podido ver abriendo este post, refrenda su activismo declarado. Durante miles de años, el pueblo Gwich’in ha vivido en su refugio ártico. Ese lugar que ellos denominan “El lugar sagrado donde empieza la vida”. Uno de los pocos lugares sobre el planeta que puede presumir de haber mantenido a raya al hombre. Una fama que sin embargo, atrae sin medida la codicia humana.

Patagonia y #crudeawakening para salvar el Planeta

El 19 de mayo de 2015, la costa californiana sufrió los devastadores efectos de una rotura en una plataforma petrolífera. Patagonia se posicionó una vez más, al frente de la lucha contra las agresiones que sufre el planeta.

Patagonia ha decidido hacer de su planeta su territorio. Y de su activismo, una parte fundamental de su relato. Su compromiso es su mejor y más prolífico contenido. Aunque la lista de causas abiertas es por desgracia, interminable. La misma épica que sus seguidores (y consumidores) buscan en sus hazañas cosidas a la naturaleza, es la que aplica en la defensa de su territorio, el territorio de todos. Y la que subraya también su diferencia respecto al resto, su personalidad. Un acento reivindicativo que moviliza a su comunidad (+2 mm. seguidores en Instagram) en torno a la defensa del planeta.

Tu producto, tu mejor historia.

Patagonia escribe en clave de denuncia una parte fundamental de su historia. Pero no es el único argumento que contempla para avivar el deseo de pertenencia entre su seguidores. Su compromiso se extiende a la esencia de su producto y al modo en que este se origina. Piensa en una marca que te invite a no reemplazar sus productos, por viejos o deteriorados que estén. Si no las encuentras no dejes de ver el siguiente vídeo, y dime si no es un magnífico enfoque para llenar de significado tu relación con una marca.

Pero Patagonia también abre su espacio de conversación a la autocrítica. No esconde el impacto que su actividad industrial pueda causar sobre el Medio Ambiente. Y la mejor forma de hacerlo es demostrar su intención de luchar por minimizar dicho efecto. Su programa “The Footprint Chronicles®” audita todos los procesos de trabajo que se producen en la compañía. La transparencia como objetivo, para construir a partir de ella políticas de producción tan inocuas al entorno como respetuosas con sus trabajadores.

Te animo a que compruebes la profundidad con que Patagonia aborda su apuesta por los contenidos visitando su web. Una plataforma nutrida con abundante material documental, informativo y de entretenimiento. Tal es su vocación de “publisher”, que hasta dispone de una editorial de libros propia.

Patagonia ha conseguido instalar en su comunicación el sentido épico que cualquiera de sus deportistas persigue. Sea cual sea el carácter de su contenido te resultará sencillo descifrar su permanente homenaje al patrimonio que todos comparten: nuestro planeta.

 

 

  • Créditos de imagen: Fotografía tomada de la propia web de Patagonia.