El mundo digital ha transformado la forma de contar las historias. La tecnología ha facilitado nuevas herramientas narrativas para dar forma a nuestras ideas, abriendo caminos que conducen a la creación de experiencias con un denominador común: la interactividad. El vídeo que acabas de ver es una maravillosa muestra de ello. El histórico dibujante de Disney, Glen Keane, se vale en esta ocasión de los dispositivos HTC ViveGoogle’s Tile Brush para descubrir una nueva dimensión de sus personajes más emblemáticos. Una experiencia que, en esta ocasión, no sólo nos invita a caer en los brazos de la mismísima Bestia, sino que nos propone una reflexión sobre el futuro de la expresión artística.

En un post que publicaba hace unas semanas en este mismo blog, comentaba el saludable aspecto que luce hoy la realidad virtual. El pasado miércoles, Facebook daba un paso más en su estrategia, tras la compra tiempo atrás de Oculus VR, lanzando en exclusiva un vídeo 360º integrado en la promoción de “Star Wars: El despertar de la Fuerza”. Está claro que, tras su exitosa web conmemorativa, el regreso de la saga ha apostado por una campaña publicitaria muy especial que seguro deparará nuevas sorpresas.

Lo cierto es que, mientras la industria del entretenimiento apura el desembarco masivo de dispositivos VR, muchos disfrutan ya de la innovadora visualización de los vídeos 360º en sus plataformas habituales. Compañías como Discovery Vice frecuentan este tipo de contenidos que distribuyen a través de sus propios canales. Casi sin darnos cuenta, estamos dejando de ver películas para empezar a jugar con ellas. Una tendencia que no escapa al punto de mira de muchas marcas, que encuentran en su interactividad, la oportunidad de crear una propuesta de valor para sus consumidores.

Uno de esos casos es esta pieza del nuevo Infiniti QX30, una sugerente inmersión en el proceso de diseño, desde el boceto a su acabado final, o la ficción creada por Mini para presentar su nueva tecnología Mini connected.

Con el vídeo 360º y su aplicación en experiencias virtuales, la realidad es que todo acaba siendo interpretado por el espectador y la historia ya no pertenece únicamente al punto de vista de su creador. Así es que si tienen oportunidad, corran a leerle un cuento a sus hijos compartiendo almohada, antes de que pronto les pidan irse a la cama con unas gafas llenas de historias para no dormir.